Lo que comenzó como un retiro creativo de un año en una granja se convirtió en una vida completamente nueva para Amanda Brooks y su familia. La antigua directora de moda y editora de moda en Barneys Nueva York y su marido Christopher Brooks, abandonaron el ajetreo de la ciudad de Nueva York para establecerse en la campiña inglesa, concretamente en Cotswolds, con sus hijos Coco y Zach. Ahora es propietaria de una boutique en un pequeño pueblo llamado Stow-on-the-Wold, donde vende productos que reflejan su estilo.

La casa principal era un cobertizo construido en la década de 1820, a lo largo de los años fueron añadiendo nuevas instalaciones como una cabaña en el árbol y una casa de invitados. Decoración cottage con un toque bohemio y atemporal. Un espacio con muebles vintage, sofá a rayas, papeles en las paredes de toile de jouy y una acogedora cocina campestre.

 

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