Poco prestamos atención a este proceso de movimiento de aire en nuestro cuerpo. En yoga le llamamos prana, en la cultura China, el chi es la energía que nos da la vida, parte vital que une cuerpo, mente y espíritu. Así, muchas culturas y prácticas corporales han, por siglos, encontrado los beneficios de la respiración.
Hoy sabemos que respirar por la nariz, ambos inhalar y exhalar humidifica, calienta y purifica el aire que entra y sale de nuestro cuerpo y ayuda a que la respiración sea mas profunda y a su vez, calmante.

En el yoga, como comenté anteriormente, respiramos por la nariz y unimos la respiración con el movimiento. En ciertas prácticas se acostumbra que, por ejemplo, la inhalación sea un movimiento y la exhalación otro. Si lo quieres recordar de una manera romántica las inhalaciones son muchas veces hacia arriba, dirección del sol, el cielo, el universo; las exhalaciones son hacia el suelo, la tierra, el origen. El hecho está que cuando tomamos aire el diafragma se contrae y se mueve hacia abajo, elevando costillas, esternón y vértebras, se expande el abdomen y los pulmones se llenan de aire. Al hacer lo contrario y soltar el aire, el diafragma se eleva, la caja torácica se contrae y el abdomen se recoge, dándole mas espacio a posturas que vayan hacia abajo.

Otra parte de la práctica es que mantenemos ciertas posturas contando el número de respiraciones, lo cual, a algunos principiantes si no se los explican, les parece raro, pero eventualmente esto ayuda a enfocarse en la respiración. La respiración se convierte en el eje, el centro y cada vez conectamos mas con ella transportándonos internamente, manteniéndonos en el presente y brindándonos mas calma. Aprendemos a que las respiraciones sean mas profundas, intentando que sean mas largas, mas expansivas, mas personales. Lentamente se convierte en un medidor de tu estado de ánimo, de tu ansiedad o nervios y trae mas tranquilidad cuanto mas se practica. Empiezas a notar la temperatura del aire que entra por tu nariz, sintiendo el frescor y una sensación de crecer en la aspiración; cuando llegas a espirar el aire, botas, limpias y sientes un calorcito reconfortante.

Muchos de nosotros cuando pensamos en respirar pensamos en la inhalación, trata de hacer las dos y nota cual te es mas fácil; lo cierto esta en que debemos aprender a exhalar mas, a botar, a descargar, a dejar ir.
Una de las cosas mas lindas que hay es suspirar, que hermosa sensación queda después de varios suspiros… ¿qué estamos haciendo allí? Pruébalo.

La práctica de diferentes respiraciones en yoga se llama pranayama. Antes te mencioné el prana, refiriéndome al término en yoga para energía o respiración, ayama la otra parte de la palabra se traduce del sanscrito como regulación, control o dominio. Pranayama es la ciencia o el arte que enseña técnicas para controlar o regular la respiración y la energía.

Tal vez has asistido a una clase y, por ejemplo, hicieron respiración nasal alternada llamada Nadi Shodhana que tiene como objetivo equilibrar los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro. Esta respiración también purifica los canales energéticos y equilibra la energía corporal. La técnica consiste en: usando el pulgar y el anular de la mano derecha, inspirar por una fosa nasal digamos la izquierda mientras se bloquea la otra, en este caso la derecha y después cerrar la izquierda y espirar por la derecha alternativamente.

Hay muchos otros tipos de Pranayama como el Kapalabhati, Viloma o Ujjayi que se pueden practicar independientemente del yoga, pero siempre deben ser enseñados por un profesor con experiencia.

Lo mas importante antes de irnos por ese camino sigue siendo el aprender a respirar por la nariz. Si te interesa una explicación mas científica, lo que los yoguis hemos estado practicando por mucho tiempo ha sido documentado en el best seller “Breath” “Respira” “La nueva ciencia de un arte olvidado” de James Nestor.

El yoga va de mano a mano con la respiración, juntos se convierten en un baile, una meditación de movimiento donde respirando y moviendo tu cuerpo, poco a poco vas liberando, encontrando paz y conociéndote mas. Esta introspección tan necesitada en nuestros tiempos y la respiración te ayudan a mantener la calma, a controlar el estrés, a amarte mas cada día, a amar tu cuerpo.

 

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