EMPRESA FAMILIAR... PREPÁRESE PARA LA SUCESIÓN

Las empresas de este tipo suelen asumir una menor cantidad de compromisos económicos en relación con las empresas que no son familiares, y generalmente cuentan con gran liquidez.

 La empresa familiar es mucho más flexible y logra adaptarse rápidamente a los cambios del entorno, en virtud de que las decisiones son tomadas de una forma menos burocrática que en la empresa tradicional. No obstante, un alto porcentaje de empresas familiares en el mundo no logran sostener el éxito de generación en generación. En América Latina, 9 de cada 10 empresas son familiares, y 2 de cada 3 fracasan. De acuerdo a estudios realizados por John L. Ward en Estados Unidos, en las empresas familiares el 10% de estos fracasos se debe a la falta de capacidad del sucesor, el 20% a razones de negocio, el 10% a falta de capital, el 60% se debe a temas puramente familiares.

 ¿SERÁ POSIBLE ENTREGAR LA EMPRESA A NUESTROS HIJOS?  Siempre que los “herederos” existan, existe también la posibilidad de que puedan hacerse cargo del negocio. Sin embargo, no siempre esto se materializa. Hace falta desde el inicio que la empresa planifique la sucesión. Los expertos aseguran, que esta planeación debe ocurrir desde el momento en que nace el primer miembro de la siguiente generación, pero ¿cómo hacer posible esta sucesión?

A continuación, algunos consejos para iniciar con este reto. En primer lugar, los fundadores del negocio deben reconocer que el proceso de la sucesión es un hecho natural, que tarde o temprano va a ocurrir.

 En la sucesión hay que pensar no sólo quien asumirá las riendas de la empresa, sino que va a ocurrir con quienes ya no estarán.

 Es conveniente contar con asesoría externa, ya que será un factor imparcial que puede aportar objetividad al proceso. Finalmente, se deben considerar todas las alternativas posibles si el objetivo principal es la continuidad.

 

EMPRESA FAMILIAR... PREPÁRESE PARA LA SUCESIÓN